Microrrelato de Ernesto Bustos Garrido: Divorcio ad portas

Aquellos dos gestos suyos, para muchos, no alcanzaban a exculpar un carácter tenaz y altanero; a veces era hasta mal educado, sin embargo, el hombre poseía dos cualidades notables y escasas en estos tiempos: sabía ser agradecido y era capaz de morderse la lengua hasta sangrar, si era necesario, con el fin de guardar un secreto, que de ser develado podría causar estragos irreparables, sobre todo al interior de su propia familia.

Cuando falleció, quise decirlo y así dejar un testimonio público de estas virtudes no reconocidas en un hombre que, como muchos, fue incomprendido hasta por sus hijos.

Entrevistas en la mochila: Ernesto Bustos Garrido

Ernesto Bustos Garrido es un periodista chileno de larga trayectoria: a lo largo de su vida profesional ha impartido clases en varias universidades y trabajado en diversos medios informativos, fundamentalmente en “La Tercera de la Hora”. Llegó algo tarde a la narración, pero el lector curioso puede ver alguno de sus cuentos en este mismo blog. Le apasiona tanto atrapar un buen pez como un buen reportaje y aunó ambas aficiones editando y dirigiendo dos revistas, “Solo pesca” y “Cazar&Pescar”.

Buen conocedor de la obra y la figura de Pablo Neruda, Ernesto Bustos se mantiene atento al panorama cultural de su país.

Microrrelato de Ernesto Bustos Garrido: La caricia profunda

En la semi penunbra del cine, primero me rozaron unos brazos desnudos. Hubo un chisporroteo y surgió desde su piel un sonido a transmisión eléctrica. Eso me paralizó. A ambos, creo yo, se nos erizaron los vellos de los brazos. De inmediato hubo un tímido contacto de muslos; después ella alcanzó una de mis manos, la acercó a su seno redondo y lleno, y la apretó decidida.

Cuento de Ernesto Bustos Garrido: Un paso en falso

Los dos hombres entraron juntos al baño. Sus mujeres se habían quedado en el comedor después de una cena grata y algo regada. Los maridos trabajaban en la misma radio y era la primera vez que salían juntos a comer. La velada de esa noche estaba por concluir. Restaba solamente que el mozo les llevara los bajativos y después la cuenta. Se suponía que ambos profesionales llevaban un matrimonio feliz.

Microrrelato de Ernesto Bustos Garrido: Casa nueva, nuevos dueños

No fue, digamos, un invierno crudo, de aquellos con lluvias mil y un frío que te congela hasta la pajarita. Sin embargo, al segundo evento, la casa se llovió entera; y eso que era nueva. Mi padre, acostumbrado quizás a vivir en casas viejas o pensiones baratas, opinó que había que neutralizar las goteras. “¿Cómo?”, le preguntó mi madre extrañada. El no respondió, sino que fue al patio y trajo un balde, la palangana del lavado, y dos ollas viejas

Cuento de Leonid Andreiev: La nada

Ernesto Bustos Garrido ha elegido como otro de sus arranques (o inicios) literarios preferidos el que abre el cuento LA NADA, del escritor ruso Leonid Andreiev.

Damos la narración completa después de la introducción de Bustos Garrido, que justifica por qué el inicio del relato de Andreiev es uno de sus arranques preferidos.

LA NADA es un cuento breve de tintes tragicómicos. Recomiendo otra narración (larga) más realista sobre la muerte escrita por otro grande de la literatura rusa. Me refiero a La muerte de Ivan Ilich, de Tolstói.

Cuento de Hebe Uhart: Mi tío de Lima

Nuestro colaborador Ernesto Bustos Garrido nos ofrece hoy un cuento de Hebe Uhart, escritora argentina que ganó recientemente el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, dotado con 60 mil dólares, medalla y diploma. En el jurado había grandes plumas como César Aira,  Martín Kohan, Alejandra Costamagna, Ramón Díaz Eterovic y Jorge Volpi.

“Mi tío de Lima” es un relato-escena que narra el encuentro entre una familia compuesta por tres generaciones de mujeres (abuela, madre e hija), que narra la llegada de un pariente que vive en Lima, del que nada sabían desde hacía cuarenta años.